domingo, 16 de agosto de 2009

HUKAMNAMA Y KATHA 16-8-09


Traducción y Reflexión por :
Bhai Ji Sahib Haribhajan Singh Khalsa & Bibi Ji Sarabjit Kaur
Descargar Fuentes Gurmukhi
WaheGuru Ji Ka Khalsa, WaheGuru Ji Ki Fateh!
Domingo 16 de Agosto,2009, 4:30 AM.
AQUI :
Audio Hukamnana Katha del Hukamnama



TIKA Y KATHA : VINCULARNOS CON LA TRADICION PERENNE
Katha es la explicación y disertación verbal de Gurbani (las enseñánzas del Guru) y de nuestra fenomenal historia. Katha ha sido una esencial parte de la práctica sikh desde el comienzo revelado del Sikhismo por Sri Guru Nanak Dev Ji. Gurbani Katha es también una forma de Amrit, cuando las enseñanzas verbalmente expresadas en Katha nos hacen llegar a este escenario sublime de la inmortalidad. En la misma manera que el Naam / Gurbani es Amrit la disertación este Naam / Gurbani es también Amrit como nos indica Sri Guru Amar Das Ji en la cita anterior. Tika es una palabra en préstamo de las lenguas originarias, "Explicar", significa el comentario, la exégesis o la explicación, especialmente de un texto religioso. Originalmente provee una paráfrasis simple de las revelaciones espirituales y místicas, un tika puede aceptar un análisis exhaustivo y la interpretación del texto . Tales tikas y comentarios han sido parte de la tradición religiosa india desde tiempos remotos.

DHANAASAREE, QUINTO MEHL (AMADO): Usted ha hecho su hábito practicar esos hechos que le traerán vergüenza. Usted calumnia a los Santos, y usted rinde culto a a los cínicos infieles; tales son las maneras corruptas que usted ha adoptado. 1 engañado por su atadura emocional a Maya, usted ama otras cosas, como la ciudad encantada de Hari-chandauree, o las hojas verdes del bosque - cosas así son su estilo de vida. 1 pausa Su cuerpo puede ungirse con aceite de sándalo, pero el asno todavía ama rodar en el barro. Él no está aficionado al Néctar Ambrosial; en cambio, él ama la droga venenosa de la corrupción. 2 los Santos son nobles y sublimes; ellos son benditos con buena fortuna. Ellos solo son puros y santos en este mundo. La joya de esta vida humana está falleciendo inútilmente, perdida a cambio de apenas un vaso, no más. 3 Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos. En el Saadh Sangat, la Compañía de los Santos, he escapado de estos problemas; Nanak ama al Señor, Uno. 4 9 Domingo, 1 Bhaadon, (Samvat 541 Nanakshahi) (la Página: 673)
REFLEXION ESPIRITUAL : "LA VOZ DEL SILENCIO..."
"Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos." SGGS 673

La "Voz" que habla dentro de la mente del sikh que ha alcanzado la experiencia mística es la voz de la verdad. Esta verdad proviene del estrato más profundo de nuestra consciencia, la morada del Sí-mismo o Yo transpersonal. De ahí brota la luz que ilumina al iniciado durante la contemplación y es la "Voz" que dicta la revelación del Adi Granth eterno.
La sensación de unidad siempre lleva emparejada al principio la de soledad, y éste es un requisito previo a la fusión definitiva con la totalidad, verdadero reencuentro con el Todo, de donde hemos sido individualizados.
El amor que antes sentíamos como fuerza de atracción entre los opuestos dentro de nosotros mismos, aunque con un polo subjetivizado y otro objetivado, se convierte en otro Amor que proviene de la fuerza de atracción que siente la consciencia individual por el Todo.
El encuentro con el Todo está simbolizado en las religiones primitivas y en el esoterismo por el ascenso de la "serpiente" que yace en la base de la columna vertebral hasta el apex de la cabeza. Es frecuente la asociación del simbolismo de la serpiente ascendente con el proceso de iniciación que conduce a la iluminación.
En las religiones exotéricas que proyectan el proceso espiritual hacia "arriba", se simboliza este estado de iluminación por el descenso del Espíritu Santo o "paloma" sobre el iniciado, en el mismo punto donde otros simbolismos internos sitúan la esfera superior de la cabeza.
En todo caso tanto la serpiente como la paloma simbolizan en unos y otros sistemas la llegada de la experiencia transcendente en la que uno puede tomar contacto directo con lo que en los sistemas occidentales de Gnosis se denomina el Logos, el Verbo, la emanación divina dentro de nosotros mismos.
El Logos (Nombre sagrado de Dios que vibra dentro de nosotros) no puede ser pronunciado con la lengua ni visto con los ojos ni escuchado con los oídos. Tampoco puede ser escrito con letras en ningún idioma. No puede ser conceptualizado ni percibido porque trasciende cualquier limitación o dependencia. Está más allá de la dualidad y lo aparente y no tiene substrato material.
Es el Verbo divino o Armonía espiritual que subyace tras toda la manifestación. Sólo aquel que haya contactado con su propia Realidad, con su propio Sí-mismo, es capaz de hacerse uno con él.
"Es visto sin ojos y oído sin oídos." Adi Granth
Pero para poder acceder a la vibración del Logos es necesario previamente establecer contacto con el Maestro interior. Cuando uno es capaz de oír este Sonido interno, puede conocer a Dios directamente y ya no es necesaria la adoración externa. Pero es el contacto con el Maestro interior lo que posibilita la audición del Sonido interno.
Sólo seremos capaces de oír la Melodía divina si tapamos nuestros oídos a los sonidos externos y cerramos los ojos a la visión externa. A través de la audición interna del Sonido divino podemos conocer el verdadero Nombre de Dios.
Los requisitos para esta experiencia son:
1º La repetición de los Santos Nombres para fijar la atención de la consciencia en la parte posterior del entrecejo sin que se mueva de ahí.
2º La contemplación de la forma radiante del Maestro interior, permaneciendo en este estado.
3º Audición del Sonido o vibración interna que conduce la consciencia a la región del espíritu.
Una vez en una posición cómoda y concentrada la atención por detrás del entrecejo, se repiten los Santos Nombres. Los ojos deben estar cerrados o si están entreabiertos, la habitación debe estar en penumbra. Esta práctica hay que hacerla sin ninguna prisa, con total sentimiento de paz y armonía. Una vez vaciada la mente de todo pensamiento, se instaura la contemplación de la figura radiante del Maestro interior. El Espíritu, el Sí-mismo, se manifiesta en esa forma radiante y el alma es atraída hacia ella. En este momento puede comenzarse a oír el Sonido interior.
Una vez que la forma radiante del Maestro interior aparece, es preciso fijar la atención en ella hasta que uno se sumerja en dicha forma y no pueda haber distinción entre el Maestro y uno mismo.
"Me he transformado en ti y tú en mí. He llegado a ser un cuerpo y tú has llegado a ser mi alma, mi vida misma, de tal manera que nadie puede decir que tengamos una entidad diferente."
Shams-I-Tabritz
Así como no podemos trepar por el muro de un castillo sin la ayuda de una escalera, de igual manera no podemos alcanzar a Dios sin la contemplación del Maestro. Es la concentración la que nos lleva del físico al astral, del astral al causal y más allá del causal hasta el Señor.Una vez establecida la contemplación del Maestro interior y haberse hecho uno con El, se despierta la audición del Sonido interior. Esta corriente de Sonido se escucha a través del alma. Este sonido es realmente la música divina y suena siempre en nuestro interior, pero estamos normalmente sordos para oírla, porque nuestra atención se dirige sólo hacia fuera.
Cuando el Sonido no se había manifestado, no tenía nombre, cuando el Sonido se manifestó, se convirtió en el Nombre.En realidad Sonido y Luz son una sola cosa. Las vibraciones producen sonido a ciertas frecuencias y a otras más altas luz. Sonido y Luz divinos están presentes en nuestro interior y es nuestra tarea escuchar y ver antes de abandonar nuestra encarnación.
Al principio sólo se manifiesta el Sonido y la Luz aparece más adelante. El Sonido se oye de forma diferente conforme uno va profundizando en su acercamiento al núcleo del ser. Hay muchos místicos que han descrito cinco melodías, otros diez. El Hatha Yoga Pradipika describe diez sonidos: zumbidos de abejas, cascabeles, concha, campana, platillos, flauta, timbal, tambor pequeño, caramillo y rugido de leones. Blavatsky describe en la "Voz del Silencio" estos sonidos. Sin embargo parece que los sonidos más relacionados con el núcleo del ser son la campana y la caracola.
Cuando después de haber vibrado mentalmente los Santos Nombres y ver la figura radiante del Maestro interior, uno sienta que el Sonido está comenzando a manifestarse, puede ayudarse con las manos para incrementar la audición. Para ello pueden ponerse los pulgares en los oídos y así excluir cualquier sonido exterior. Esto no es debido a que el Sonido interno tenga nada que ver con los oídos en absoluto, pero aísla del exterior y facilita la atención sobre el interior. Cuando uno oye claramente el Sonido interior no necesita para nada taparse los oídos.
Es importante que mientras uno oye el Sonido no se mantenga ningún tipo de diálogo con la mente. No es necesario mantener la forma radiante del Maestro, sino escuchar solamente el Sonido con toda la concentración posible y con una actitud totalmente pasiva y expectante.
Hay quien dice que existen diez sonidos diferentes, aunque lo más importante es oír el ruido que se parece a una campana o campanillas, tal vez se oiga como un silbido penetrante o tal vez como el de un tren que pasa por un puente. El esfuerzo que se hace para concentrarse sobre el Sonido no debe alejarnos del centro detrás del entrecejo en el que hay que estar concentrado todo el tiempo. Cualquier sonido interior que uno oiga tiene un efecto de purificación sobre el alma.
A través de la audición del Sonido interior uno es capaz de conocer el Nombre divino del Espíritu, del Sí-mismo, de Sat Naam. Este Nombre no puede ser escrito ni hablado ni leído. No puede ser percibido ni con los oídos ni con los ojos físicos.
Una vez que la concentración es completa, las energías dispersas se recogen hacia dentro y aparece la corriente del Sonido. El Sonido conduce al Nombre sagrado. Este Nombre es la vibración de nuestra Realidad interna.
En cada lenguaje se conoce a Dios por cierto número de nombres. Sin embargo, el Nombre sagrado de nuestro Espíritu, el verdadero Nombre de Dios en nosotros, no pertenece a ninguna de estas lenguas. Es el Verbo creador a que se refiere el Evangelio de Juan: "En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Este estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." San Juan 1: 1-3
Este Nombre es más que una palabra, un Poder que emana del Ser Supremo y nos lleva hasta El. Cuando el Nombre sagrado se manifiesta, el sikh del Guru, bebe interiormente del Néctar divino.
En realidad el Nombre es el Sonido interior, pero decimos que es el Nombre sagrado cuando somos capaces de oírlo de forma mantenida y como vibración repetida a la manera de una respiración interna. Cualquier intento de la mente de elucubrar sobre él, no es en absoluto la representación del Nombre divino.
"Solo verán al Señor los que por medio del Maestro reciban la iniciación. Su Nombre impronunciable no se halla en las escrituras sino en el interior."
Guru Nanak.
"Los pecados y dolores de encarnaciones incontables han corridos lejos, cuando el Gurú aplica el ungüento curativo de la sabiduría espiritual a los ojos." SGGS 673